Lovecraftiana

...la web que no debería existir...

 Matthew Bartlett nos invita a conocer Leeds, un “apacible” pueblo de Massachusetts en donde nada es lo que parece.

 Recorriendo los pasillos del salón de ventas en NecronomiCon, llenando mi bolso de libros maravillosos, escuché un comentario al pasar: “Mirá! Ahí está Bartlett. Está firmando su nueva novela. Dicen que es algo muy raro.” Esas palabras fueron más que suficientes para que saliera disparada hacia el autor en cuestión y me volviese a casa con una copia autografiada de “Rangel”.

 Se podría decir que recorrí el camino a la inversa, adentrándome en un universo que ya había comenzado a gestarse en su primera colección de historias, “Gateways to Abomination”. No por eso disfruté menos de este viaje perturbador.

 Bartlett sitúa sus historias en Leeds, un pueblo de Massachusetts, plagado de casas pintorescas y vecinos amables. Pero tan sólo unas horas entre sus calles son suficientes para que la verdadera naturaleza de sus habitantes aflore: podrías cruzarte con un hombre llevando su cerebro entre sus manos, o con un joven que parece estar hecho de madera, o los cadáveres de decenas de bebés carbonizados. De fondo, acompañando este panorama sobrecogedor, la transmisión de una estación de radio que nadie puede ubicar, incitando a los radioescuchas a internarse en los bosques.

 “Gateways to Abomination” se constituye en una colección de cuentos, fragmentos o escenas que de a poco van armando un rompecabezas que apenas delinea la historia y los misterios de esta comunidad. En “Rangel”, un antiguo habitante de la zona vuelve a su pueblo natal, 30 años después de la desaparición de su hermana, redescubriendo la verdadera cara de la población que lo vio crecer.

 Bartlett demuestra una habilidad única para describir escenas grotescas, que nos sacuden de nuestra zona de confort, pero que, lejos de empujarnos a abandonar la lectura, nos atrapan y enredan en una espiral descendente de misterio y perdición.

 Una lectura excelente y más que recomendable para aquellos que no son débiles de espíritu y amantes de las historias escalofriantes.

Más información en la web de Matthew M. Bartlett.