En estos últimos tiempos se han discutido hasta el cansancio algunas ideas que Lovecraft expresó en sus cartas y que no son bien vistas hoy en día. Se lo acusó de racista y misógino (posturas más que habituales en su época) y, a raíz de esto, se pretendió restarle valor a su obra literaria despojándola del contexto histórico en el que fue creada.
Quizás como derivado de este de este debate, alguien preguntó “¿A las chicas no les gusta jugar con calamares?”, haciendo referencia a la ausencia de figuras femeninas en el universo lovecraftiano. Silvia Moreno-García y Paula R. Stiles decidieron entonces aceptar el desafío de editar una antología de historias relacionadas con los mitos de Cthulhu escritas y protagonizadas por mujeres.

